9.2.12

POR SEVILLANAS.


En plena crisis, el profuso seguimiento de la campaña electoral interna de los socialistas deja a las claras que ni el partido ahorra en viajes ni la televisión publica en su cobertura. Para los tiempos que corren parece obsceno ver que la agencia de viajes de los políticos sigue emitiendo billetes a diario. Demasiada cobertura de una historia política lateral justo al comienzo de una legislatura con otros gobierno como protagonista.  Casi parecía una maniobra de distracción alentada desde el poder. La batalla interna de la oposición arañaba mas minutos de telediario que las rebajas de sueldos de Guindos. La campaña no dejaba de ser un remake de aquellas primarias no votadas o de un segundo episodio de “la bella y la bestia”. Sabido que el zapaterísmo fue mas una campaña de imagen que un proyecto político, los viajes de Chacón y Rubalcaba no podían tener otro final, en la meta de Sevilla, que una desaparición de los ZP pata negra . A su heredera  se le dio estatura y se la preservó de criticas enfundándola en el uniforme ministerial de Defensa, haciendo olvidar que antes fue ministra de la Vivienda, sin saber como deshipotecarnos. La misma estrategia televisiva que sirvió para hacer crecer la estatura presidencial de zapatero, ha tumbado ahora a Chacón. Su voz quebrada al adelantarla Rubalcaba en el regate de las primarias dejo clara su falta de fortaleza. Ahora los comentaristas han visto un tono de energía desmedida, desmelenada en su discurso sevillano. Mucho artificio y poco fondo. La política americana se juega en el tubo y las redes, pero la española todavía se hace en los conciliábulos. Y  si encima el acto final  es en la casa de la Carmen de Merimé, siempre hay que esperar un navajazo. Lo positivo del seguimiento exhaustivo de los viajes de Carmen y Alfredo es comprobar que la imagen televisiva cuando es profusa pocas veces engaña. La visoñez de la Chacón ha quedado patente. La sagacidad del ganador también. Aunque Carmen soñase en ser cigarrera mayor, ya habrá aprendido que en Sevilla y por sevillanas nada es como parece.

No hay comentarios:

ARROYO, RAYO INCESANTE

ARROYO ERA UN RAYO INCESANTE. Fulgor y acción. Puñetazo y pintura. Le  salvó  nacer en Madrid ( en el 37) , para poder tener la ilusión del ...