22.8.12

CUENTAMELO EN RUSO




La más longeva serie de televisión , 'Cuéntame', sigue buscando fecha de reinicio
 en el calendario de futuros, justo cuando pretendía contarnos los 80. De llegar a puerto, 
sin duda, cambiará de tono, porque los emblemáticos Alcántara alcanzarían ya la meta de la movida y el nuevo desarrollismo español. Pasará de los años oscuros del tardo franquismo 
al rayo de luz de la democracia establecida y la modernización. Metidos ya en la crisis y 
con dudas sobre la solidez de la Transición, quizá deba reinventarse para sobrevivir. 
Cualquier tiempo pasado es mejor a los ojos de una edulcorado serie de televisión. Jugar con la nostalgia suele ser un recurso seguro para enganchar a una audiencia madurita en su
 gran mayoría. Las cuecen en todas partes. España lleva una década con 'Cuéntame'. Rusia lo ha experimentado con éxito la temporada pasada. Distantes, pero al fin y al cabo no tan distintos, españoles y rusos compartimos hasta gustos televisivos. La líder de las
 Pussy Riot aparece en los tribunales vistiendo el logo del 'No pasarán', creado por 'Pasionaria' antes de exiliarse en Moscú. La juventud rusa no está para shows con olor a pasado, sino a la vanguardia de la creación y la crítica. Mi amiga Valeria Germanica ya asombró a su país mostrando a su nueva juventud en la serie documental 'Escuela’, 
que dejaba atónitos a los padres viendo lo que se cuece en las aulas. Cuando vino al Festival de Cine de Sevilla puso al sistema de vuelta y media, denuncio las cortapisas existentes y llego a decir en el escenario que pensaba pedir asilo cultural en España.
 No está claro que aquí le fuese mejor. Para Cioran la rusa y la española son dos civilizaciones exhaustas. Lo escribió en el 72 en 'La tentación de existir'. «Ciertos pueblos, como el español y el ruso, están tan obsesionados por sí mismos, que se erigen en único problema. Su desarrollo, en todo punto singular, les obliga a replegarse sobre su serie de anomalías, sobre el milagro o insignificancia de su suerte». Parecemos, ambos dos, carne de 'reality', encerrados en un incómodo pasado y con un futuro incierto.

17.8.12

NIEBLA EN LA PLAYA



Estamos en pleno síndrome de abstinencia de los Juegos Olímpicos. Encendemos el televisor y todo nos parece banal y escaso. Añoramos la épica multicolor de la competición y los rostros del sufrimiento y la victoria. El agosto televisivo vuelve a las andadas, con su programación insulsa y repetitiva. Solo el espacio meteorológico crea un espejismo, al llenar el mapa de colores rojos y amarillos con la representación de las temperaturas que abrasan la península. En la costa gallega se desata el peculiar fenómeno de las nieblas de verano que nos tapan la vista de la bella playa natural de Corrubedo y sus dunas. Metáfora de lo bello que deseamos ver y nos es hurtado. Niebla en la pantalla en la que desearíamos ver a los atletas y ya se han esfumado como la llama del pebetero. No hay despliegue técnico comparable al de la retransmisión de unos Juegos por los retos que presenta un número tan elevado de competiciones, cubiertas desde los ángulos mas eficaces.  El único pero en la oferta de TVE estuvo en los comentaristas, donde se notaba visoñéz una vez perdidos tantos talentos por las jubilaciones impuestas que han dejado a la cadena sin algunas de sus mejores voces y caras para enfrentar estos retos con solidez.  Niebla en la pantalla de verano, en la que querríamos ver siempre a los grandes, y no solo del deporte, como a Sancho Gracia o Robert Hugues, que se han ido para siempre dejando únicamente sombras. Las repeticiones tan propias de un mes sin grandes audiencias y de unas cadenas disminuidas por la crisis son la solución para curar el síndrome de ausencia. Felizmente, TVE había rescatado los episodios del bandolero Sancho, dirigidos por Mario Camus o Pilar Miro, en una formula de producción que valdría repensar para estos momentos de agonía presupuestaria en el cine y en la tele. También se rescató el soberbio documental del critico de arte Robert Hugues sobre Goya, una pieza histórica por su capacidad divulgativa y por la inteligencia creativa desgranada por  este sabio del arte. Son los soles que levantan la niebla de la pantalla de agosto.

9.8.12

CORRUBEDO



El faro de Corrubedo, ahogado por la niebla, en un dia singular. Un paraíso natural

HUELLAS EN EL CIELO. MALAGA HOY


Tras la quimera de Jorge Loring

El documental 'Huellas en el cielo' evoca el sueño de este ingeniero malagueño de cruzar el Atlántico en los años 20 a bordo de un zepelín · Suya es la primera fábrica de aviones en España, que aún sobrevive
ROCÍO ARMAS / MÁLAGA | ACTUALIZADO 07.08.2012 - 05:00
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Podía haber vivido exclusivamente de su "posición familiar", pero su "espíritu aventurero" le llevó a emprender "el gran sueño de todo joven" en los años 20. Jorge Loring pudo hacer realidad el vuelo de un Ícaro afortunado que murió joven, pero a tiempo de ver cumplida su quimera: cruzar el Atlántico a bordo de un zepelín. 

Ahora, un documental, Huellas en el cielo, presentado en el pasado Festival de Málaga evoca la odisea de este ingeniero malagueño, "pionero en todo lo referente a la aeronáutica española". Su biógrafo, Luis Utrilla recuerda con estas palabras la "pasión desbordada" de un emprendedor con poca visión para los negocios pero con muy "buena técnica". Lo que se dice "un hacedor de proyectos", remata el historiador, autor del libro Jorge Loring. Pasión por la aeronáutica. Su testimonio, junto con el de otros expertos y familiares del malagueño dan forma a un trabajo dirigido por Sonia Tercero y Susan Youdelman-Azcona, cuyo punto de partida es Mercedes Loring, una de las hijas del ingeniero. "Cuando Susan la conoció descubrió a una mujer que ha viajado mucho y que, pese a ser monja lleva una vida muy moderna y valiente", relata Tercero. Pero si interesante es su vida, "más aún" lo fue la de su padre, comenta la directora. "Era de ese tipo de soñadores a los que no se les ponía nada por delante", añade. 

Jorge Loring fue pionero en casi todo lo que se propuso. Puso en marcha las primeras líneas aéreas comerciales en España -como Barcelona-Palma-, los primeros traslados del correo en avión, las primeras escuelas de pilotos, los primeros aeródromos y el primer puente aéreo Madrid-Barcelona. En 1923 inauguró en Cuatro Vientos los Talleres Loring, que pasaron a llamarse luego Aeronáutica Industrial S.A, CASA "y que hoy sobreviven como Grupo Airbus Military", rememora Utrilla. 

Consciente de la dificultad de su empresa,atravesar el Atlántico, Loring descubrió un día que la forma "más fiable" de hacerlo era sobre un dirigible "pero cruzando la línea del ecuador", narra la realizadora. Finalmente, un zepelín de fabricación alemana despega en 1930 de Lago de Constanza, hace noche en Sevilla y de allí vuela a Cabo Verde. "Cuando llega a la altura del ecuador aprovecha las corrientes de los alisios" y cruza el Atlántico a 200 kilómetros por hora hasta Brasil. De ahí al destino final, Buenos Aires, "el viaje pasa a ser en avión", enumera Tercero. 

El hallazgo de Loring fue vencer al factor tiempo. Un trayecto que en barco duraba 15 días, él consiguió reducirlo por aire a tres días y medio. "No queda constancia de que él fuera en ese vuelo, pero sí pudo cumplir su sueño de montar una línea aérea en dirigible", aclara. 

Huellas en el cielo recorre también la infancia en Málaga de este emprendedor, procedente de una familia de Boston. Las imágenes recuerdan el negocio de su bisabuelo, también naviero, "cómo fundan la Finca de La Concepción, donde la familia pasaba el verano y cómo la abuela hizo crecer ese jardín con plantas traídas de países exóticos", comenta la directora. Loring emigró joven de Málaga a la colonia española de Guinea Ecuatorial, donde quiso poner a prueba sus dotes de empresario en comunicaciones marítimas "pero le salió mal". El resto de sus iniciativas las emprendería en Madrid y Barcelona. La trayectoria vital de este soñador se detuvo en 1936 cuando unos obreros de su fábrica lo asesinaron. Loring era de derechas, de la burguesía, y tenía amistad con el rey don Juan y con Alfonso XIII. "Pero tuvo la mala suerte de tener como amigo a Arturo González Gil, ingeniero como él pero comunista, que muere cuatro días antes y le deja desamparado", detalla Utrilla. 

Uno de los argumentos que el historiador esgrime para justificar la escasa relevancia de los hallazgos de Jorge Loring en su época es que en España el tejido industrial era "nulo". En otros países sus proyectos hubiesen alcanzado "trascendencia mundial", matiza. Y añade un escollo más: "él tuvo que vérselas con la parte más intransigente, con los caciques a quienes cualquier cosa que sonara a progreso consideraban de chalados", explica el experto. Para más inri de los ocho hijos que tuvo Jorge Loring, "siete se hacen religiosos" por lo que la saga de empresarios aeronáuticos se pierde. "La historia tiende un manto sobre la familia que hace que el personaje desaparezca", lamenta el historiador. Por fortuna, Huellas en el cielo permanece.

OSCAR MARINE, EL DISEÑO TOTAL.

        OSCAR MARINÉ es al diseño lo que María Callas a la ópera: la totalidad. Hoy desplegó sus juguetes en el Ateneo. Desde aquellos anunc...