11.6.15

CHRISTOPHER LEE, EL ADIOS DE UN GIGANTE



CON COLIN FARELL, PAZ VEGA Y SIR CHRISTOPHER LEE EN LA INAUGURACION DEL FESTIVAL DE CINE DE SEVILLA, CON LA PELICULA TRIAGE, DEL BOSNIO DANIS TANOVIC.


Una inauguración de festival debe contar con un gran atractivo. Y para aquel año en Sevilla nuestra apuesta fue un cartel casi imposible: la sevillana mas internacional Paz vega, uno de los galanes de acción mas codiciados, Colin Farrell, y un histórico del cine inapelable, sir Christopher Lee. Y ademas, un director ganador del Oscar, Danis Tanovic.  La ilusión se convirtió en un quebradero de cabeza. El director bosnio justo acaba de iniciar rodaje y ademas con Paz Vega, por lo que ambos dos se caian del cartel. Colin Farrel no paraba...y ahí esta la lista creciente de producciones. Y nuestro adorado Dracula....podria fallar por temas de salud.

La búsqueda de Mr. Lee se hizo por todas partes, incluida la rama española de su familia en la costa mediterranea. Lo que aprendimos en el proceso es que Mr. Lee estaba cansado de su asociación con las películas de terror y no quería que tal aspecto apareciese por parte alguna del festival. Fue el último en confirmar, pero al final vino para hospedarse con un gran de la escena en el Alfonso XIII de Sevilla. Al final solo faltó Tanovic, en pleno rodaje, que me invitaría despues a ser jurado en su festival de Sarajevo ( del que recuerdo una cena memorable con la directora libanesa Labaki y su marido cantante entre otros)

Sir Christopher hacia gala de ser el actor en activo con mas año a las espalda. Entonces debia tener 87. Andaba apoyado en un bastón, y acompañado de su simpática mujer.  Me contó entre los paseos del photocall y el preparativo de la gala que en el último rodaje, en Nuevo México, habia tropezado con unos cables y habia caido literalmente de bruces, dañandose la rodilla. Pero aquello no le detuvo y participó en todos los eventos previstos entre los cuidados del equipo. Como el trayecto al escenario iba a ser complicado, nos inventamos situarle en un palco, iluninandole con un cañón al anunciar su presencia, acrecentando su figura mítica.
En aquella gala inaugural- que como en todos hay miles de detalles a cuidar -yo como director de festival  estuve literalmente pendiente del hombre frágil pero dispuesto que nos habia venido a visitar y dar realce al festival.

A pesar de su imponente altura, su profunda voz y una mirada de rayo, Mr Lee era afable, sonreía y no se jactaba de que el titulo de sir le diese patente de corso para hacer la vida imposible al equipo de turno del festival.
Lo curioso es que en Triange, este Christhopher lee amante de España, justo hacia el papel de abuelo español ( de Paz vega) afincado en Londres. Tambien era curioso su pasado ligado a grupos de heavy,. que tanto disfrutaba Emilio nuestro músico de cabecera y encargado de trafico de materiales del festival.

Resulto que el hombre qe nos hizo sentir miedo en la pantalla era todo afabilidad. Al igual que el trato con la bella Paz Vega y el sencillo y hasta tímido Farrell, al que hemos visto luego en un Total recall o este año en Cannes en The lobster. Una carrera imparable....hasta llegar quien sabe a los papeles y los años de Sir Christopher.




8.6.15

EL PARTIDO DE VUELTA (Sobre el negocio del futbol)


EL PARTIDO DE VUELTA
(Sobre el negocio del fútbol)


foto JMD

No ves de verdad un partido de futbol hasta que lo ves por televisión. Asistí como invitado VIP a la final de la Champions que el Barça ganó al Arsenal en el Campo de los Príncipes en Paris, tras haberse estrenado en la final previa de Estambul. El espectáculo desde la grada fue colosal. Pero concluido el encuentro, las medallas y las fiestas de los patrocinadores alrededor del estadio, la sorpresa me esperaba en el viaje de vuelta al hotel en un bus fletado por la organización. El autobús para los vips llevaba la pantalla de la tele encendida y trasmitía… ¡el partido¡
Al fin y al cabo estábamos invitados por la empresa que comercializaba los derechos televisivos y está era sin duda la guinda del pastel: ver por fin de cerca las jugadas y los goles que acabábamos de contemplar en vivo. Era un detallazo. Habían pasado la grabación del encuentro  a una cinta y allí estaba el partido reproducido en los autobuses que nos devolvían al hotel cinco estrellas. Nos iríamos a la cama soñando con el futbol en pantalla. No habían escatimado en nada, y este último destello de marketing redondeaba su operación dedicada al amor- y el negocio -por el futbol televisado.

Mas allá de la fanfarria y el colorido que rodea una final- con su música champions, su ceremonial, banderolas y hasta confeti -, los meros aficionados no ven toda la trastienda del acontecimiento. Es un gran espectáculo con una supreproducción a ojos vista y en la trastienda. Llegamos los vips encorbatados a las puertas del estadio para pasear por una alfombra roja hasta la zona interior reservada en la que nos esperaban vinos y champan, y los mejores manjares para una cena de gala antes del pitido de inicio. Autoridades y patrocinadores éramos agasajados, en esta como en otras finales con lo mejor de la cocina local o importada. Tambien viví la final celebrada en Estambul- Villar ya estaba allí! - donde todas las camareras eran extrañamente rubias para un país como Turquía. Salí del asombro cuando que me contaron que el catering y sus servidoras venían importadas desde Viena.  A mitad de partido, corría el champagne y como los italianos iban ganando a los ingleses la grada vip estaba medio vacía cuando empezó la segunda parte porque estábamos departiendo copa en la mano. Hasta que la masa gritó gol y nos apresuramos a seguir aquello que nos había convocado: el partido de fútbol que, dio un giro inesperado en el césped, y terminó ganando aquel Liverpool de Benitez.

Foto JMD


En la final hispano-catalana de París, tras la opípara cena, pasamos al palco central abarrotado de autoridades. Por enumerar: el rey y la reina, el presidente Zapatero y señora, su ministra del deporte, el director general del ramo, el President de la Generalitat (y también el ex president Pujol), el alcalde de Barcelona (y el ex Maragall), consejeros varios, y un etc. Una pléyade de autoridades, que cuando el pitido final dió por ganador al Barça desaparecieron como por ensalmo grada abajo,  para salir en la foto con los campeones. Del otro lado estaban los ingleses, huérfanos de autoridades. Allí no estaba ni la reina de Inglaterra, ni el primer Ministro, ni el Alcalde. Solo el presidente del club. Tan grafico el modo de utilizar o no un acontecimiento de este tipo para hacer política (o no) que sobran los comentarios. Pero no sobrarían los números. El coste para el presupuesto nacional y autonómico del viaje a la final de Champions, con sus aviones, hoteles, transportes de tierra, seguridad y varios colocaba la operación en el capitulo de dispendios. Será por aquello de que el futbol (el de Champions o el de selecciones) es mucho mas que futbol. Será que estar cerca de los galácticos coloca en orbita también a los políticos. Será en definitiva que los mandatarios por mor de la representatividad se apuntan a los grandes festejos, con alfombra roja, cena y copas y además partidito. Será en definitiva que, tantos ellos como yo- que representaba la televisión con derechos para emitir esa final y los partidos de esa Champions  -eramos participe de la orgia de dinero que se movia y se mueve para seguir manteniendo en la cúspide al deporte rey.

Ahora que la FIFA esta en la picota, al desvelarse las mordidas sobre la venta de derechos televisivos y de marketing, merece la pena fijarse en el modelo establecido desde hace ya unas décadas para que las televisiones paguen estas fiestas, con el beneplácito en general de los gobiernos que las regulan. Hubo un tiempo en que los grandes acontecimientos deportivos se emitían por las únicas cadenas existentes en el continentes ( y en casi todo el mundo) que eran las televisiones públicas. Asociadas en la Unión Europea de radiotelevisión, la UER/EBU, cada televisión/país miembros pagaba y paga una cuota relativa a su numero de habitantes y de mercado televisivo. Y cuando llegaban los grandes eventos (Olimpiadas, Mundiales de lo que sea o el festival de Eurovisión), se repartía proporcionalmente el coste adicional.

Cuando el mercado televisivo empezó a privatizarse con la aparición de nuevas cadenas, el modelo de reparto de derechos cambio sustancialmente. Había nuevos compradores, y de inmediato nacieron los intermediarios: las empresas de derechos y marketing a las que la FIFA; UEFA o la organización correspondiente les cedía la comercialización de los derechos televisivos, así como la utilización de los espacios publicitarios. Estas a su vez se los ofrecían a las cadenas de televisión en un sistema falto de toda transparencia mediante pujas secretas que solo controlaba la empresa que comercializaba. El incremento de los precios no se hizo esperar, y el valor del futbol subió como la espuma.

Saben bien las cadenas de televisión que derechos como los de la Champions son imposibles de rentabilizar monetariamente. Otra cosa es el prestigio que da emitir la Champions y el plus de audiencia para el computo general de la cadena. Pero las casi dos horas de emisión- sin anuncios –al precio desorbitado que han alcanzado los derechos re llevan a rojo la cuenta de resultados de esa emisión.

Aun así, no hay programación que las supere. Y año tras año, el producto se vende con incrementos sustanciales en la factura. Los compradores asistirán satisfechos al espectáculo en vivo, se codearan con políticos y empresarios y pisaran alfombra roja en Berlín, París o Estambul. Todos bien agasajados para seguir colaborando en la burbuja del futbol, que ellos mismos ayudan a hinchar. Así es la fastuosa trastienda de un negocio que ahora los norteamericanos han osado cuestionar, mientras los europeos seguían en la fiesta del futbol con champán.

2.6.15

ADIOS A JUAN GRAVES. (del verano y la nada)




Desde que Robert Graves eligió Deiá para su exilio en compañía de Laura Riding, el halo poético ha envuelto a la ciudad del Teix. La Guerra Civil española le condujo a un nuevo exilio, y cuando definitivamente volvió a su casa de Canellum venia acompañado por su nueva mujer Beryl y cuatro nuevos hijos, a sumar a los cuatro que ya tuvo con su primera esposa Nancy Nichols.
Gracias a los buenos oficios de su nieta Natalia Farrán Graves, disfrute en los años novena de unos veranos  de delicia y  maravilla residiendo en la casa del menor de los Graves, Tomás. Había que estar pendiente de que no se secase el pozo de agua en el subterráneo de la casa y de que las plantas de ricos aromas no se marchitasen. El verano se media por los paseos a la cala y las noches estiradas en Sa Fonda. Disfrutamos de la conversación de la viuda Beryl, y de los hijos y descendientes. Entre ellos Juan, que sin duda estaba tocado por la poesía en su alma entera y era un verso andante entre los desniveles del pueblo. 
Juan nos llevó a su casa de la montaña, allí donde su padre se perdía para atrapar la inspiración mas profunda, y donde él encontró su hueco perfecto para ser el mismo en la tierra. Era callado y parecia enigmatico. Pero no había ni doble fondo, ni impostura, ni doblez en este hombre que flotaba en el aire y se expandía en la música. Con Tomas y alguno mas formaba la Pa amb oli Band, que ponia banda sonora al sueño hippie de una Deia suspendida en otro tiempo, y que terminaba llenando el aire de verano de toda Mallorca en sus giras. Puro rock & roll; del bueno. 
En el Deiá de los beatniks, hippies, románticos y existencialistas era difícil destacar, porque todos eran singulares. Los Graves, los Waldrem, los Klarweim,... Literatura, pintura, teatro, danza, arqueología,... Pero yo sentí la presencia de Juan Graves como una de las mas síngulares. En sus silencios y su suave sonrisa te hacia sentir una paz poética difícil de igualar.  Nos paseo por el Clot, y nos subió a lo alto donde su casa era tan simple y natural como el quería para su personalidad.
Cada verano en Deiá, los Graves se encargaban de resumir la historia de los meses estivales en una obra de teatro representada en el teatro romano diseñado por el propio Robert en la finca de Canellum. Se escribía la obra con pequeñas anécdotas de lo acontecido y se le ponía un lazo de unión. Un verano se encontraba en el pueblo Sir Alec Guinness, y fue invitado a participar. Pero el grande de la escena puso una condición: que no pronunciaría mas que una palabra...
La representación se anunció como “La llegada de Godot”. Y la presencia de Sir Alec se reservó para el momento final. “Godot ha llegado, Godot ya esta aquí." Que nos dirá, por fin, Godot”. Alec Guinness salió a escena y respondió: “Nada”.  Su única linea, reducida a la palabra prometida. 
Es lo que se siente con la marcha y el vacío que deja Juan Graves.







27.5.15

CHRISTOPHER LEE. 93 AÑOS



CHRISTOPHER LEE CON PAZ VEGA Y COLIN FARREL EN SEVILLA

El mas longevo de los actores en activo...Cuando llegó al festival de Sevilla en mi época de director le dijo al encargado de relaciones publicas, que seguia el mismo protocolo que habia pedido el agente de  SIR Ben Kinsgley...”No me llames SIR, llamame Christopher”.... Ya presumía hace unos años del ser el actor de mayor edad en activo.

26.5.15

VICENTE ARANDA, sentido adios



Con Vicente Aranda, en mi etapa de director del festival de cine de Sevilla. Le hicimos los honores con un premio especial a su trayectoria, y la participacion en un seminario sobre  los mitos de Carmen en el cine. Tambien se proyecto ese año El regreso de Juan Goytisolo y Nonio Parejo. Vicente hizo las fotos de aquel primer viaje de Goytisolo a la Almeria profunda de los campos de Nijar.
Inolvidable la cena a tres que tuve con Vicente y el guitarrista americano Gay Lucas, que le puso banda sonora en vivo al Dracula español en el dia previo a la inauguracion del festival. Ironía  y bondad se unian en Aranda de forma armónica.


10.5.15

TELECINCO Y EL NACIMIENTO DE SUS INFORMATIVOS CON LUIS MARIÑAS. 25 aniversario


Mayo 1990. El inicio de Informativos Telecinco de LUiS MARIÑAS.-


Era un manojo de nervios atados por una voluntad de hierro. Gallego por cuatro costados, con barniz de madrileño, Luis tenia un amplio olfato para la noticia y para saber manejarse en el mundillo periodístico y político. Heredó la maestría profesional del padre y llegó peldaño a peldaño, entre las interminables comidas de la pandilla "del porrón" en los aledaños de Prado del rey,  hasta la mesa crucial de un telediario. Era el tiempo de Pilar Miro, cuando los mejores profesionales de aquella casa dieron un paso al frente para hacer la mejor televisión publica hasta el momento. Mariñas era uno de ellos. Brillante y constante. Tal era su estela que al nacer Telecinco, la nueva cadena requirió sus servicios. Su imagen hacía noticia. Era la época fundacional, con Valerio Lazarov al frente. Y el reto era máximo, hacer un informativo que destacase y sin medios. Tuve la fortuna personal y profesional de que Luis me llamase para hacer aquel nuevo diseño, y de aquellas comidas salió la formula del  “Entre hoy y mañana”. Lo que no se podía gastar en cámaras, se suplió con comentaristas de buen nivel: Carmen Tomás, Aguilar, Aberasturi, Armas Marcelo, Remiro, Jáuregui,…Otro compromisos, me forzaron a dejarlo antes de salir a pantalla. Pero Luís me volvería a llamar unos años mas tarde para cubrir la crónica internacional. El momento mas destacados de aquel periodo sería el segundo cara a cara Felipe-Aznar, para el que opinamos unos y otros sobre el formato a desarrollar. Días de nervios y de historia, con suculentos entresijos. Volvimos a trabajar juntos, para poner en marcha un nuevo formato para el prime-time, "Hora limite", que abrió una senda nueva a los reportajes tematizados, con rodaje-montaje vivo y personalizado, que en su caso iban cosidos por su presentación en estudio.

Junto a el se forjaron nuevos valores, desde Montse Domínguez a Pepe Ribagorda, y muchos mas, logrando una redacción joven y brillante. Supo rodearse de los mejores y supo manejar la situación siempre. Hasta que años mas tarde se acabó la pantalla,  y hasta que su vida familiar vivió episodios difíciles, que le llevaron a la despedida final. Viejo periodista de raza, uno de los grandes desde los ochenta, resistió a los mandos tantos años  que parecía insustituible y eterno. Una época de esa ecuación dificil que es "la televisión hecha periodismo"  se fue con el. Aunque su legado permanece entre colegas y amigos.
Javier Martín-Domínguez

Días de Tokio. Memorias de cuarenta años…

Distintos y distantes como parecen los japoneses, era recurrente, tras vivir allí un tiempo, que me preguntasen: “¿Y pudiste hacer amigos?”....