10.4.12

Ni un minuto....de debate


Cuando la política se vació de contenido, convertida en un puro mecanismo de marketing para captar el voto, sus estrategas recurrieron a las técnicas publicitarias. Uno de sus axiomas se refiere a las limitaciones de tiempo para captar la atención del espectador. De ahí que los políticos hayan pasado de los discursos a las frases felices, para establecer no solo en la prensa, sino en el cerebro del votante, un mensaje rápido y fácil de retener. Tal formula prende la duda de si los políticos no tienen mucho que decir, o si no quieren que los ciudadanos sepan demasiado de sus ideas. De esa línea de pensamiento salió el formato del programa 59 Segundos, que quedará como la aportación televisiva de la era ZP. Fueron los mismos asesores de la presidencia mediática los que lo instalaron en la televisión pública, dejando de lado la confrontación de ideas del debate habitual a favor de la plataforma para lanzar frases felices en menos de un minuto para tratar de impactar en la audiencia. Inicialmente gustó porque por vez primera se limitaba la habitual verborrea del discurso político mediterráneo. Tambien porque ver a un micrófono en movimiento les pareció a muchos una conquista tecnológica de categoría…
Con el paso de los años, el formato fue perdiendo gracia- el peso no lo tuvo nunca - y quedó escondido en el horario de madrugada. Ni era vistoso, ni propiciaba el debate. Pero ha sobrevivido incluso a Zapatero y su asesores de Moncloa, dando pingues réditos a su empresa productora.  Los mas puristas del servicio publico nunca entendieron que la gestión de los debates y otros espacios de corte informativo (España directo) fueran apartados del control de los Informativos y entregados a productoras afines. Aunque el responsable de Informativos no han cambiado desde la llegada de ZP al poder, el formato ha llegado a su fin. Veremos si su sustituto, El debate, responde al titulo, y el contraste de ideas regresa a la pantalla, con tiempo para argumentar y sin meros artificios como esconder el micro..¿Necesitará la crisis mas de un minuto de explicación?.

6.4.12

ESQUIZOIDE.

La política no solo hace extraños compañeros de cama, según el aforismo inglés. Tambien reinterpreta la realidad de forma sorprendente, cuando no incomprensible. La semana se convirtió en un telediario permanente sobre el país al que todo se le vuelven pulgas. Para incrementar la perplejidad, los grandes ganadores eran los que menos votos habían obtenido, y viceversa. Para los no avezados en el ajedrez político español, los discursos y declaraciones de los derrotados victoriosos debían parecer delirantes. El resultado de la huelga ofrecía el mismo panorama esquizofrénico. Aunque la curva se consumo eléctrico marcase una escasa caída, el duo dinámico sindical cantaba victoria. Lo mas insólito fue el aire retro del cartón fijo en la pantalla de Telemadrid, donde los sindicatos -nueva paradoja- preferían que no se hablase de su éxito huelguístico. En este país nada es lo que parece, y el reflejo televisivo de este mundo del revés es fiel a tal contradicción. Así, la televisión publica sigue en manos de los directores nombrados por los ahora en la oposición. Una pretendida independencia suplanta al gobierno de las mayorías. Al otro lado del arco, la jauría de gatos del debate nocturno de Intereconomía arañaba al candidato popular de Andalucía por haber ganado&hellip, pero sin poder gobernar. Se esperaría magnanimidad entre contertulios de la misma cuerda; pero no, colocaban a Arenas en el paredón de fusilados en el que suelen poner a la izquierda. Otro ejemplo del síndrome esquizoide que viven nuestras teles. Cansados de lecturas tan confusas, volvemos la vista hacia los documentales de La 2. Gracias a la huelga y a su crisis interna, da amplias raciones, repetidas el mismo día y al siguiente, de las series de BBC que nos descubren los mundos invisibles. Las lentes macro se meten casi hasta el fondo del átomo para mostrarnos realidades tan reales como ocultas a nuestro simple ojo. Esto es lo que necesitamos. Encargar una lente potente para que nos descubra qué hay al fondo de un país y de sus teles, atacadas de esquizofrenia.

Días de Tokio. Memorias de cuarenta años…

Distintos y distantes como parecen los japoneses, era recurrente, tras vivir allí un tiempo, que me preguntasen: “¿Y pudiste hacer amigos?”....